miércoles, 10 de septiembre de 2014

Adultez y Rol

¡Opaí chavalada! Pues eso, vuelve a llover, vuelvo a casa, cambio la radiación solar por la radiación del monitor. Han sido unas cinco semanas de ausencia, de reflexión, de exilio espiritual... y de comer como un bestia.
   
No sé qué pasa en verano, que parece que un instinto de supervivencia primigenio atenaza a las gentes, "Comer, que luego vienen los fríos y no hay na que echarse a la boca!" y venga paella, churrasco, pizza, tapitas, cerveza, mariscada, cerveza, vino, cerveza.

Ah, y no os perdáis mi súper apoyo al rol local. Resulta que un servidor se iba a presentar en las jornadas Ferroleando (organizadas por Metrópolis Cómics) y dirigir una partidilla de la Marca del Este. Pretendía jugar también a DCC con un compañero, y todo iba a ser una maravilla, iba a conocer roleros locales de esos que dirigen partidas, íbamos a hablar de si molan más los TS viejunos contra Rayo de Muerte, del juego de rol de Cazafantasmas y de Car Wars. 

Me iba a poner superguapo (quería causar buena impresión a los frikis), pero nada. Al final tuve un encuentro aleatorio: Boda de Hija de un Amigo de los Abuelos de mi Novia. Toma vida social.

Mis jornadas Ferroleando 2014. Dramatización (son rusos).

Lo que es hacerse mayor y ver cómo lo que antes era normal ahora es un lujo. Esto cobra especial significado cuando se habla de jugar a rol o de cualquier cosa que implique coordinarte con tus amigos. Algunos se mudan, a otros les deja de interesar, otros se echan una loca del coño novia que no simpatiza con esta forma de ocio, etc.

De tener un manual y jugar todos los días, pasas a coleccionar manuales y a jugar una vez al mes. Y es que todo rolero compra libros SABIENDO que no va a jugar a ese juego, pero se lee el manual veinte veces. Y suspira por poder jugar.

Por eso me gustan los juegos sencillos y divertidos. Me gusta currarme las partidas, con lo cual cuanto más trabajo me quite un juego de rol de encima, mejor para mí. Si además de dibujar el mapa a mano de mi sandbox, su demografía, sus mapas, personajes famosos… tengo que pelearme con un sistema lento y farragoso, apaga y vámonos.

Por eso soy exigente y caprichoso con mis juegos de rol. De un juego de rol me tiene que gustar TODO. Porque hay tantos y hay tan poco tiempo para jugarlos que no voy a perder el tiempo con juegos que “bah, están guay”. Por ejemplo, de Dragon Age me enamoró el sistema, pero me echaron para atrás otras cosas que al final me hicieron dejarlo guardado.

Con algo así, básico, me conformo.

Siguiendo esta idea pues, conozco varios juegos que me llaman mucho la atención,  y que no sé si llegaré a jugar alguna vez en mi vida. Lo digo porque en mi grupo el monopolio de máster lo tengo yo, aunque ahora parece que se animan…



·         Hackmaster: No tengo mucha idea de la salud que tiene este juego hoy en día, pero hay una voz en mi cabeza que me dice que Hackmaster es un juegazo como la copa de un pino y que me va a encantar. Hablo de la 5ª edición, de ese señor manual de auténtico polipiel que me arranca suspiros y de su Hacklopedia de monstruos, ambos con sus pedazo ilustraciones.

Lo que más me gusta de Hackmaster es que siendo mazmorrero, no es un retroclón. Es más bien una re-imaginación, una aproximación muy personal, a la idea de jugar a explorar mazmorras, matar monstruos y conseguir tesoros. En esto me recuerda mucho a DCC.
Y aquí está un poco el problema ¿Va a ser una experiencia tan diferente como para gastarme 120 € en manuales y echarle más horas?

El otro asunto que me asusta un poquillo de Hackmaster, es que parece ser muy completo y denso en reglas. Parece de ese tipo de sistemas que busca el realismo y detalle por encima de ritmo e improvisación, y yo soy de los últimos.

Porno para editores.

·         La leyenda de los Cinco Anillos: Han sido muchas veces las que he ojeado este llamativo manual de Edge en Metrópolis y al final… me voy sin él. Por puro pragmatismo. No hay pasta ni tiempo.
Muy pocos juegos exploran la ambientación oriental y L5A es el estandarte de todos ellos. Y no sólo goza de una ambientación estupenda, si no que parece tener un conjunto de reglas que respalda muy bien el tipo de historias que se pretenden contar. Cuando eres practicante de artes marciales y te lees la sección de combate, esbozas media sonrisa en más de una ocasión. Cuando practicas Aikido y te sabes de memoria la etiqueta que hay que tener en un tatami, y por extensión, en la vida, entiendes este juego.

No tengo ninguna duda acerca de que este juego puede molar y merece la pena, pero sé que si lo compro será de esos que pasan a coger polvo. Por la sencilla razón de que tengo pendiente la campaña de DCC, la de Cthulhu, quiero hacer una de Aquelarre y quizás después, probaría con L5A...

·         Pendragon: He oído tantas maravillas de este juego (las he leído todas en la Frikoteca) y su Gran Campaña que cuando me diga ven, lo dejo todo. Jugar a ser caballeros de noble cuna en la Inglaterra Artúrica, con sus búsquedas, sus amores, sus intrigas… Joder, qué bonito. Además, sus reglas prometen un estilo sucio, duro, extremo y medieval, ME-DIE-VAL. A veces pienso que podría jugar una campaña así pero en Castilla usando Aquelarre, pero Pendragon parece ser único. ¡Lo quiero!

·         Ablaneda: Lo de este señor, que no se dice este señor, se dice Rodrigo García Carmona, es encomiable. Sus dos juegos me meten un hype en el cuerpo que no se qué. La puerta de Ishtar es mejor juego de Conan que todos los juegos de rol de Conan juntos. Pero Ablaneda, tan sencillo y directo como él, es de los últimos lanzamientos que ha habido el que más me invita a jugar. Es lo bueno que tienen los juegos con una historia muy concreta, pueden ser divertidísimos si te gusta de que van.
La ambientación de Ablaneda le da mil patadas a mucha de la ficción fantástica que importamos de otros países.

Edit: Culpa mía, en su día pense que la autoría del juego era de Rodrigo. Hoy poseo una copia del manual, y no es así. Como bien apunta Juan en los comentarios, Rodrigo hace la labor de edición (que no es poca, el ojo que tiene este señor está haciendo que el catálogo de Other Selves sea cada vez más interesante) siendo el juego obra de Juan Carlos Dominguez. He de decir ya de paso, que la prosa de este caballero debería considerarse patrimonio cultural. Creo que Ablaneda está aún mejor escrito que la Marca del Este o Aquelarre, y eso es la repera. Mis disculpas, de todo se aprende.

·         Wälkure: Como mola meter aquí dos juegos patrios. Este juego es quizás el único juego de ciencia ficción del que me apetece dirigir una partida, y es que nunca he sentido mucho interés en jugar a Star Wars por ejemplo, llamadme raro. ¿Por qué Wälkure? Estaciones Espaciales Nazis. Ya está. Your argument is invalid. La ambientación de Wälkure es tan poderosa y sus posibilidades son tantas que se me cae la baba.

¡Opaí!

·         RuneQuest: Si, no he jugado a RuneQuest. Mi gran asignatura pendiente. Siempre quise un juego con el que poder hacer una partida de la edad Hiboria bestial, y resulta que esta maravilla siempre estuvo ahí. Tras mucho chapar en la Frikoteca acerca de este buque insignia del hobby, tengo claro que no es que haya cosas que molen en él, es que debería jugar a él antes de morir, ya sea en Glorantha o donde haga falta. Que más os voy a contar.

Y hasta aquí. Hay más seguro, incluyendo muchos juegos hipsters y otros no tanto, pero yo creo que bastante tengo ya con lo mío. Un beso corazones.




7 comentarios:

  1. Muy chulo tu blog Sergio, felicidades! Yo, por lo que dices de que te molan los juegos que no sean lentos y farragosos, no se si recomendarte Hackmaster 5. Esta muy guapo, pero tienes que tragar con millones de cosas: tirar para defensa, puntos de golpe de escudo, shock del sistema, críticos por localización... El manual es muy robusto y completo, pero el arte es cutre para lo que hay en el mercado. La editora lo tiene casi abandonado, apenas hay suplementos y el desarrollo del manual del Dungeon Master se está dilatando ya dos años, que me parece un abuso. Bájate la versión Basic y si te gusta, entonces ya te lo piensas.
    De Five Rings, no se que decirte... como juego de rol ambientado en el japón feudal, Bushido es mucho más serio y mejor documentado, con escuelas reales de kenjutsu, iaido, y con mucha importancia de la etiqueta social. L5R tiene un fuerte nivel de metatrama que a veces alcanza extremos absurdos, y si bien puedes obviarlo, esta fuertemente arraigada en la línea editorial del juego y lo condiciona todo a largo plazo.
    Y Walküre pues si, es maravilloso, pero su sistema tampoco es una cosita liviana. Y Runequest, pues solo conozco RQ6 y esta muy bien la verdad, con suplementos muy buenos a muy buen precio. Buenas opciones!

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    1. Graciñas! La verdad es que me has ayudado muchísimo. No creo que tuviese paciencia para pelearme con Hackmaster, no me gusta jugar con tantas reglas y excepciones... soy más viejuno en ese sentido, de usar el sentido común. Y buscando ya me suponía que el juego estaba algo "descuidado", una pena... me quedo con mi DCC.

      En cuanto a bushido no lo conozco, le echaré un ojo de cerca porque una partida de rol en el japón feudal tiene que molar.

      La verdad es que con lo que hay en mi estantería tengo rol para toda una vida, con lo cual ahora mismo me lo pienso dos y tres veces antes de lanzarme a comprar algo. Supongo que ser un pobre de mierda también tiene que ver xDDDDDD

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  2. Pues concretamente Pendragón creo que te va a decir "ven" bastante pronto :D. Y espero que la Gran Campaña lo haga también en un plazo razonable. Y créeme, debes jugar a ese juego :D

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    1. ¡Ay Dios mío, Carlos de la Cruz y yo con estos pelos! ;)

      La verdad es que cada vez que leo una entrada de este juego en tu blog, me pongo en modo adolescente. Me da la misma sensación de "dios como mola esto" que cuando descubrí DCC.

      Una de mis películas favoritas y de mis colegas es Excalibur. El poder evocador de Pendragon tiene que ser increíble, de cuento de hadas (de esos en los que al final se comen a la abuela). Por cierto, ¿Que hay de esa intención de Nosolorol de traerlo a nuestro bellísimo idioma?

      ¡Gracias por pasarte Carlos, es un honor!

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  3. Es muy bueno tu blog.
    Me recuerda a mi edad adolescente, y eso que vengo de echarme tres o cuatro partidas al Avalalon La Resistencia.

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  4. Qué tal, gurú! Estoy descubriendo tus entradas más antiguas para confirmar que este blog es uno de mis referentes. Dejo este comentario solo para puntualizar que Ablaneda realmente es de Juan Carlos Domínguez; el papel de Rodrigo en este caso es de editor (es de justicia reconocer al autor como tal) ;)

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    1. Eso es cierto y no me dí cuenta de corregirlo. Gracias por tu apunte y por tus amables palabras Juan.

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